PLEGARIA EUCARÍSTICA IV


Confitémur tibi, Pater sancte, quia magnus es et ómnia ópera tua in sapiéntia et caritáte fecísti. Hóminem ad tuam imáginem condidísti, eíque commisísti mundi curam universi, ut, tibi soli Creatóri sérviens, creatúris ómnibus imperáret.


Te alabamos
, Padre santo, porque eres grande y porque hiciste todas las cosas con sabiduría y amor. A imagen tuya creaste al hombre y le encomendaste el universo entero, para que, sirviéndote solo a ti, su Creador, dominara todo lo creado.


Et cum amicítiam tuam, non oboediens, amisísset, non eum dereliquísti in mortis império. Omnibus enim misericórditer subvenísti, ut te quæréntes invenírent.


Y cuando por desobediencia perdió tu amistad, no lo abandonaste al poder de la muerte, sino que, compadecido, tendiste la mano a todos, para que te encuentre el que te busca.


Sed et foédera
plúries homínibus obtulísti eósque per prophétas erudísti in exspectatióne salútis.


Reiteraste,
además tu alianza a los hombres; por los profetas los fuiste llevando con la esperanza de la salvación.


Et sic, Pater sancte, mundum dilexísti, ut, compléta plenitúdine témporum, Unigénitum tuum nobis mítteres Salvatórem.


Y tanto amaste al mundo, Padre Santo, que, al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos enviaste como salvador a tu único Hijo.



Qui, incarnátus de Spíritu Sancto et natus ex María Vírgine, in nostra condiciónis forma est conversátus per ómnia absque peccáto; salútem evangelizávit paupéribus, redemptiónem captívis, maestis corde lætítiam.


El cual se encarnó por obra del Espíritu Santo, nació de María, la Virgen, y así compartió en todo nuestra condición humana menos en el pecado; anunció la salvación a los pobres, la liberación a los oprimidos y a los afligidos el consuelo.


Ut tuam vero
dispensatiónem impléret, in mortem trádidit semetípsum ac, resúrgens a mórtuis, mortem destrúxit vitámque renovávit.


Para cumplir tus designios, él mismo se entregó a la muerte, y, resucitando, destruyó la muerte y nos dio nueva vida.


Et, ut non ámplius nobismetípsis viverémus, sed sibi qui pro nobis mórtuus est atque surréxit, a te, Pater, misit Spíritum Sanctus primítias credéntibus, qui, opus suum in mundo perfíciens, omnem sanctificatiónem compléret.


Y porque no vivamos ya para nosotros mismos, sino para él, que por nosotros murió y resucitó, envió, Padre, al Espíritu Santo como primicia para los creyentes, a fin de santificar todas las cosas, llevando a plenitud su obra en el mundo.
(de rodillas)


Quæsumus ígitur, Dómine, ut idem Spíritus Sanctus hæc múnera sanctificáre dignétur, ut Corpus et
Sanguis fiant Dómini nostri Iesu Christi ad hoc magnum mystérium celebrándum, quod ipse nobis relíquit in foedus ætérnum.


Por eso,
Padre, te rogamos que este mismo Espíritu santifique estas ofrendas, para que sean Cuerpo y Sangre de Jesucristo, nuestro Señor, y así aclamemos el gran misterio que nos dejó como alianza eterna.


Ipse enim, cum hora venísset ut glorificarétur a te, Pater sancte, ac dilexísset suos qui erant in mundo, in finem diléxit eos: et cenántibus illis accépit panem, benedíxit ac fregit, dedítque discípulis suis, dicens:


Porque él mismo, llegada la hora en que había de ser glorificado por ti, Padre Santo, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Y, mientras cenaba con sus discípulos, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio, diciendo: 


"ACCÍPITE ET MANDUCATE EX HOC OMNES: HOC EST ENIM CORPUS MEUM QUOD PRO VOBIS TRADETUR"


TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO, QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS
.


Símili modo accípiens cálicem, ex genímine vitis replétum, grátias egit, dedítque discípulis suis, dicens:


Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo, lo pasó a sus discípulos, diciendo:


"ACCÍPITE ET BÍBITE EX EO OMNES: HIC EST ENIM CALIX SÁNGUINIS MEI, NOVI ET AETERNI TESTAMENTI, QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDÉTUR IN REMISSIONEM PECCATÓRUM. HOC FÁCITE IN MEAM COMMEMO RATIÓNEM."


TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL, PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR TODOS LOS HOMBRES PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS. HACED ESTO EN CONMEMO RACIÓN MÍA.


Mystérium fídei.


Este es el sacramento de nuestra fe.


Mortem tuam annuntiámus, Dómine, et tuam resurrectiónem confitémur, donec vénias.


Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús! 


Unde et nos, Dómine, redemptiónis nostræ memoriále nunc celebrántes, mortem Christi eiúsque descénsum ad ínferos recólimus, eius resurrectiónem et ascensiónem ad tuam déxteram profitémur, et, exspectántes ipsíus advéntum in glória, offérimus tibi eius Corpus et Sánguinem, sacrifícium tibi acceptábile et toti mundo salutáre.


Por eso, Padre, al celebrar ahora el memorial de nuestra redención, recordamos la muerte de Cristo y su descenso al lugar de los muertos, proclamamos su resurrección y ascensión a tu derecha; y mientras esperamos su venida gloriosa, te ofrecemos su Cuerpo y su Sangre, sacrifico agradable a ti y salvación para todo el mundo.


Réspice, Dómine, in Hóstiam, quam Ecclésiæ tuæ ipse parásti, et concéde benígnus ómnibus qui ex hoc uno pane participábunt et cálice, ut, in unum corpus a Sancto Spíritu congregáti, in Christo hóstia viva perficiántur, ad laudem glóriae tuæ.


Dirige tu mirada sobre esta Víctima que tú mismo has preparado a tu Iglesia, y concede a cuantos compartimos este pan y este cáliz, que, congregados en un solo cuerpo por el Espíritu Santo, seamos en Cristo víctima viva para alabanza de tu gloria.


Nunc ergo, Dómine, ómnium recordáre, pro quibus tibi hanc oblatiónem offérimus: in primis fámuli tui, Papæ nostri N., Epíscopi nostri N., et Episcopórum órdinis univérsi, sed et totíus cleri, et offeréntium, et circumstántium, et cuncti pópuli tui, et ómnium defunctórum, quorum fidem tu solus cognovísti.


Y ahora, Señor, acuérdate de todos aquellos por quienes te ofrecemos este sacrificio: de tu servidor el Papa N., de nuestros obispos, de los presbíteros y diáconos, de los oferentes y de los aquí reunidos, de todo tu pueblo santo y de aquellos que te buscan con sincero corazón.


Nobis ómnibus, fíliis tuis, clemens Pater, concéde, ut cæléstem hereditátem cónsequi valeámus cum beáta Vírgine, Dei Genetríce, María, cum Apóstolis et Sanctis tuis in regno tuo, ubi cum univérsa creatúra, a corruptióne peccáti et mortis liberáta, te glorificémus per Christum Dóminum nostrum, per quem mundo bona cuncta largíris.


Acuérdate también de los que murieron en la paz de Cristo y de todos los difuntos, cuya fe sólo tu conociste. Padre de bondad, que todos tus hijos nos reunamos en la heredad de tu reino, con María, la Virgen Madre de Dios, con los apóstoles y los santos; y allí, junto con toda la creación libre ya del pecado y de la muerte, te glorifiquemos por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.


Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipoténti, in unitáte Spíritus Sancti, omnis honor et glória per ómnia sæcula sæculórum.


Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

Amen.

Amén.

[Indice] [Misa]

[Indice] [Misa]